Campesinos de dos zonas de Imbabura esperaban las lluvias para iniciar la siembra



Las lluvias que cayeron la última semana en el sector de San Agustín de Cajas, en Otavalo, en el límite entre Imbabura y Pichincha, fue el indicador para que varios comuneros empiecen con un nuevo ciclo de siembra.

Esta es una de las zonas de la ‘Provincia de los Lagos’ en donde esperaban la presencia de precipitaciones de mayor consideración.

En San Agustín de Cajas, donde habitan 280 familias, se producen papas, habas, maíz, cebada y fresas. Lino Bautista, presidente de la parcialidad, explica que al no contar con agua para riego deben esperar las precipitaciones.

Este sistema tradicional de cultivo con agua de lluvia se ha visto afectado por los últimos cambios climáticos. Wilmer Inlago, presidente de la Unión de Comunidades Indígenas de González Suárez, que aglutina a ocho comunidades y cuatro barrios, asegura que mientras en algunas parcialidades han sentido los efectos de la sequía, en otras se han registrado heladas.

La Junta Parroquial de González Suárez gestiona un proyecto para recolectar agua de la lluvia para aprovecharla para riego parcelario. La institución tramita la autorización de 23 litros por segundo para las localidades de San Agustín y Eugenio Espejo de Cajas, Mariscal Sucre y Caluquí.

Diego Pereira, director provincial del Ministerio de Agricultura y Ganadería, señala que estas últimas precipitaciones también permitieron el inicio de las siembras en localidades rurales de la parroquia El Sagrario, en Ibarra.

“Los campos estaban preparados, pero los campesinos de la zona no podían sembrar porque no había lluvias”. El funcionario indica que sobresalen los cultivos de papas, fréjol, maíz y alverja.

Albel Caiza, agricultor de la zona, comenta que hay vecinos que han empezado a sembrar maíz y espera que las lluvias continúan para que el cultivo alcance a desarrollarse.

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