“Las medidas implementadas por las entidades del sector equivalen a 38% del PIB”


Luego de seis años, Santiago Castro, presidente de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), dejará su cargo el 1 de enero del próximo año, por lo que LR habló con el ejecutivo sobre el avance de los alivios otorgados por la pandemia durante el último año de su gestión.

¿Cuál es el balance de los periodos de gracia y demás beneficios de la banca comercial?
El balance es positivo. Las medidas implementadas por las entidades del sector, asociadas a periodos de gracia, nuevos créditos, entre otros, alcanzan a la fecha un monto de $402 billones, 38% del PIB.

La banca respondió con prontitud a la crisis económica generada por el covid-19 y sus esfuerzos, que han sido considerables y han mitigado los efectos negativos para miles de colombianos.

En materia de periodos de gracia y prórrogas, el sector bancario ha otorgado alivios a cerca de 11,8 millones de deudores, tanto personas naturales como jurídicas, totalizando casi $225 billones (21,2% del PIB).

¿Cómo se dividen esos alivios por segmentos?
Del total de estos compromisos, 39,2% corresponde a créditos comerciales, 36,2% a consumo, 21,8% a vivienda y 2,8% a microcrédito.

¿Los bancos han transmitido con la suficiente rapidez las tasas del Banco de la República?
Sin duda. A pesar del escenario de mayor riesgo e incertidumbre que ha traído consigo la pandemia, cabe mencionar que desde finales de febrero hasta la última semana de septiembre se ha evidenciado una reducción en las tasas de interés para la mayoría de las modalidades de crédito.

¿Cómo ha sido esta reducción por segmentos?
Las tasas asociadas al segmento comercial han mostrado una sustancial corrección, especialmente los créditos preferenciales y ordinarios que cayeron en 228 pb y 211 pb, hasta ubicarse en 4,93% y 7,62%, respectivamente. Asimismo, las tasas de las tarjetas de crédito empresarial cedieron 37 pb, para así bordear 23,79%.

Las tasas de la cartera de consumo, excluyendo tarjetas de crédito, se redujeron en 91pb, alcanzando 14,08% y todas las tasas de interés asociadas a la modalidad de crédito de vivienda han registrado reducciones, dentro de las que se destacan las tasas de los créditos para vivienda No VIS y VIS, que han caído en 44pb y 16pb, hasta 9,91% y 11,50%, respectivamente.

¿Qué elementos no podrían faltar en la reforma tributaria que se viene?
Promover exenciones en impuestos tales como el de renta e IVA, mitigar la regresividad de los tributos actuales y cambios en el estatuto tributario que no desincentiven la inversión. Será fundamental tramitar reformas que propendan por la progresividad del gasto público.

¿Cuánto podría aumentar la cartera vencida?
Tras la afectación que ha enfrentado el aparato productivo y el mercado laboral por la irrupción de la pandemia, esperamos que al cierre de 2020 se evidencie un deterioro de los indicadores de morosidad. Al respecto, prevemos que el índice de calidad de cartera, medido como la relación entre cartera vencida y cartera bruta, aumente hasta niveles cercanos a 9,2%, cifra que se ubica 4,9 pp por encima de lo observado en 2019 (4,3%). De forma desagregada, todas las modalidades registrarían un incremento de dicho indicador, siendo el segmento de microcrédito el que presentaría el nivel más alto, alcanzado 13,7%, 6,8 pp por encima del registro de hace un año. Asimismo, las modalidades de crédito comercial, de consumo y vivienda alcanzarían niveles cercanos a 11,3%, 7,6% y 4,1%, representando un aumento anual de 7,1 pp, 2,9 pp y 0,9 pp, respectivamente.

¿Cuánto dinero se ha girado a través de Ingreso Solidario?
Programas como Ingreso Solidario ha tenido una repercusión notoria no solamente en la inclusión financiera, sino en cobertura de subsidios en una gran cantidad de hogares; donde se han girado por lo menos $1,6 billones, alcanzando a un total de 2,6 millones de beneficiarios.

¿El sector continúa con estabilidad para afrontar esta crisis? ¿Se afectarán los niveles de solvencia?
Gracias a la adecuada gestión de riesgos que el sector financiero ha llevado a cabo en el periodo previo a la crisis generada por la pandemia de COVID-19, las entidades contaban con niveles adecuados de capital, provisiones y mejores estándares de liquidez que les permitieron enfrentar esta difícil coyuntura. Adicionalmente, las medidas adoptadas para aliviar la carga financiera de los hogares y las empresas, para fomentar la irrigación de crédito a la economía y para fortalecer la liquidez del mercado, permitirán que el sistema financiero colombiano absorba los choques derivados de la pandemia, aunque esto también dependerá de la velocidad con la que se reactive la economía.

Según cifras de la SFC, se espera una reducción de la relación de solvencia de 1,3 puntos porcentuales para el total de establecimientos de crédito, pasando de 15,5% en mayo a 14,2% en diciembre de 2020. Además, los ejercicios de estrés de la SFC sugieren que a nivel agregado los establecimientos de crédito tendrán afectaciones al cierre de 2020, las cuales se irán moderando en 2021 conforme se consolide la reactivación económica.

¿Cuáles fueron los avances que se lograron en inclusión financiera? ¿Este año cuánta gente accedió por primera vez a un producto financiero?
La pandemia y la dispersión de recursos de programas como ingreso solidario ayudaron a que alrededor de 1,5 millones de personas accedieran por primera vez a un producto financiero formal. Ahora bien, el 2019 cerró con un indicador de inclusión financiera de 82,5%, mientras que en junio de este año el indicador pasó a estar en un 85,9%, presentando un incremento en 3,4 puntos porcentuales y contemplando que 31 millones de adultos tienen al menos un producto formal.

¿Cuáles serán las primeras medidas que se tomarán con el Conpes de inclusión financiera?
El Conpes de inclusión financiera marca un punto de partida fundamental en términos de la formulación de una política pública que permita el desarrollo de una inclusión financiera íntegra y que lleve a un mayor bienestar de la población en general. Ahora bien, visto lo expuesto en el Conpes, es importante ratificar que el sector bancario se ha comprometido a colaborar arduamente en el desarrollo de estas políticas públicas y en el trabajo articulado constante junto al sector público para poder garantizar la implementación de estas iniciativas.

¿Qué medidas se podrán ver en el sector para implementar el Sarlaft 4.0?Por medio de la Circular Externa 027 de 2020 de la SFC se cambió el paradigma para la gestión de los riesgos de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo, pasando de una regulación que impartía instrucciones específicas a los sujetos obligados a una libertad vigilada que beneficia la flexibilización y autonomía de las entidades, ampliando su marco de acción para la implementación de metodologías con un enfoque basado en riesgos, permitiéndoles responder de forma adecuada al análisis de riesgo de cada cliente. En este sentido, a partir del 2 de septiembre de 2021 las entidades financieras deberán introducir cambios en su Sarlaft para ajustarse a un nuevo modelo de gestión alineado con los estándares internacionales del Gafi.

Dentro de las medidas que se verán se encuentran: la aplicación de los estándares ISO 31000, 31010 y 19600, el desarrollo de una matriz de riesgo de LA/FT, el fortalecimiento de los mecanismos de vinculación digital de clientes y el recaudo de información a través de terceros y fuentes de información pública.

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